La búsqueda de un cambio extremo, inspirada en dejar atrás los años de la infancia para darle la bienvenida a un aspecto físico mucho más chick y adulto ha crecido en un abrir y cerrar de ojos, haciendo que los padres de estos jovenes consideren entre la lista de obsequios de graduación la visita de sus hijos al quirófano.
Según la Sociedad Americana de Cirugía Plástica, el aumento de senos ha crecido en un 200 por ciento en los diez últimos años, siendo este uno de los procedimientos más pedidos por las jovencitas que están a punto de graduarse y desean verse con más "pechonalidad" al llegar a la universidad.
Y es que el tamaño de los senos no es sólo cosa de mujeres, los hombres desde muy jóvenes también están pensando en cómo transformarse después de su etapa escolar y por eso muchos de ellos o más bien, alrededor de 14.000 varones han acudido a la reducción de mamas o al procedimiento quirúrgico de la ginecomastia.
La rinoplastia o la cirugía de nariz fue el procedimiento más común entre los jóvenes en el 2010, alcanzando un total de 33.000 operaciones en las que se buscaba una nariz mucho más respingada, fina y sin menos curvaturas y prominencias.
Según el cirujano plástico Arthur Calabretta de Charlotte, Carolina del Norte, en un artículo de NewJerseyNewsRoom.com “Muchos jóvenes desean esta cirugía debido a las tendencias recientes porque quieren parecerse a las estrellas de la televisión y a los modelos de algunas revistas”.
La acogida de la cirugía plástica de aumentoplastia ha crecido con mucha rapidez, dejando como resultado un crecimiento del 71 por ciento en el 2011. Es así como muchos papás de chicos interesados en realizarse un procedimiento como estos deben contar con un buen capital, no sólo para financiar los gastos de la fiesta de graduación de sus hijos, sino también para poder pagar este tipo de caprichos que puede llegar a superar hasta tres veces el costo de una celebración de grado.
En vista del boom de la cirugía plástica en los jóvenes, la Sociedad Americana de Cirugía Plástica ha recomendado que los padres den su consentimiento para la realización de un procedimiento quirúrgico si sus hijos son mayores de 18 años, si cuentan con la suficiente madurez física y emocional para enfrentarse a una intervención de estas, teniendo en cuenta la elección de un cirujano plástico certificado, junto con los riesgos inherentes a dicha cirugía plástica y los factores de la recuperación.